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Inter. con varones violentos

Centro de hombres en crisis (Kriscentrum for man) Imprimir

  • Paises donde se desarrolla:
    • Suecia
  • Ámbitos:
    • Europeo
    • ONG
  • Año de inicio:1998
Promovido por:

MANSCENTRUM (STOCKHOLM)


Tel: 346 8 643 11 83

http://www.manscentrum.se
kriscentrum@manscentrum.se

Documentación complementaria:

No hay documentos asociados a este proyecto

Organizaciones asociadas:

 MANSCENTRUM fue fundado en 1988 por un grupo que tanto en lo profesional como en sus vidas privadas habían tenido experiencias sobre las necesidades que presentaban los hombres en situaciones de separación, divorcio y otros hechos dramáticos. El propósito era dar apoyo, consejo y terapia corta a los hombres con el fin de mejorar la cooperación y la comprensión entre hombres y mujeres. El centro funciona como una entidad privada, patrocinada por fondos públicos y privados. El día a día de las operaciones del centro son llevadas a cabo por tres profesionales asesores y una persona responsable de la administración a media jornada.

El segundo grupo en importancia que es atendido en Manscentrum es el de los hombres violentos o agresivos. Las víctimas de sus abusos suelen ser sus mujeres y a veces sus niños/ as.
La terapia creada por el Manscentrum es original del Centro Canadiense de Intervenciones sobre violencia (Montreal). Según los responsables (no se presentan datos estadísticos) el método es efectivo, y la recurrencia, escasa.
Características de Manscentrum:
  • El centro recibe unos 450 visitantes por año.
  • Los hombres suelen venir solos y en caso de que vengan en pareja, la terapia de familia no suele ofrecerse.
  • El centro busca soluciones a los problemas planteados por el hombre que busca ayuda. La mayoría de los visitantes buscan ayuda en temas que se les escapa de las manos.
  • Son hombres que tienen un problema puntual que está perturbando su vida cotidiana: un divorcio, violencia familiar, todo tipo de crisis.
  • Los visitantes del centro suelen ser hombres de todas las edades, profesiones y clases sociales. No se ofrecen terapias a largo plazo y son pocos quienes llegan a hacer más de 10 consultas al centro.
  • Después de 3-6 sesiones los visitantes son capaces de encauzar sus emociones y sus problemas por sí mismos.
  • Si un tratamiento a largo plazo fuera necesario, el visitante es derivado a otra institución. El 25% de los hombres que acuden al centro presentan problemas de violencia y naturaleza agresiva.
Conceptos básicos
  • Un requisito para comenzar el tratamiento es que el hombre violento sea quien por propia voluntad busque ayuda y que se sienta motivado para aprender qué necesita para evitar la violencia en el futuro. En general un hombre violento busca ayuda cuando las consecuencias de dicha violencia comienzan a afectarle a él, personalmente: por ejemplo, cuando su mujer amenaza con dejarle, cuando su entorno comienza a abandonarle por lo que está ocurriendo o porque la policía interviene. Cuando el hombre deja de poder mantener en secreto lo que le ocurre, busca a alguien o algo que le ayude. En ese momento hay una posibilidad de enseñarle lo que necesita.
  • Aquellos hombres que presentan problemas de violencia en todas las relaciones que establecen con mujeres deben, en primer lugar, hacerse responsables de ello, no importa cuantas provocaciones hayan creído soportar. El primer paso es el más difícil, ya que siempre se ha justificado a si mismo diciendo que sus actos eran producto de las provocaciones. Sus actos violentos han estado basados en la idea de que la mujer es la responsable de sus problemas y que es ella la que debe modificarlos y cambiar.
  • Manscentrum es contactada por hombres de muy diversas profesiones y clases sociales, que tienen en común usar la violencia para resolver sus problemas. La pregunta: ¿Por qué estos hombres son violentos? Es difícil de responder. La más común de las respuestas es que ellos mismos han sido objeto de violencia, sin embargo más de la mitad de los hombres del centro dicen no haber tenido experiencias violentas anteriores. Otra hipótesis común es que esos hombres se mueven en círculos en los que la violencia es aceptada con normalidad. En cualquier caso, sólo tratan a hombres que dicen que la violencia está fuera de su manera de resolver con normalidad su relación con los demás. Otra teoría es la que dice que los hombres violentos sufren una perturbación mental. Puede que algunos perturbados sean violentos, lo que es claro es que no todos lo son.
  • Los hombres violentos son personas muy diferentes, pero suelen describir el curso de los eventos que les conducen a la violencia de maneras similares. La mayoría califica su condición como de "impotencia": la terapia se centra en conocer los orígenes de dicho sentimiento de impotencia. Sin embargo, se intenta no centrar el problema en la personalidad de los hombres violentos porque esto impediría que se hagan cargo de sus responsabilidades. Ellos tienen sus excusas sobre los fallos, o echan la culpa a esto o aquello, hablan de sus problemas de infancia, malos progenitores, mal temperamento o su dificultad para dejar de beber.
  • El objetivo de Manscentrum es que el hombre sea consciente de su "temperamento impetuoso" y sea capaz de ser responsable de si mismo. Mientras más lejos de su personalidad ponga las razones de su violencia, menos posibilidades hay de que encuentre alguna motivación para cambiar. La violencia de los hombres contra las mujeres es un fenómeno muy complejo y no es suficiente comprender cómo se sale del problema y cómo se producen los cambios.
  • De acuerdo a su experiencia, Manscentrum considera que la mayoría de los hombres cree que golpear a una mujer es malo. Esto es algo que aprenden en su primera infancia y aquellos hombres que rompen esta regla, son considerados con desprecio. Muchos hombres comparten esta opinión. Ellos se juzgan a sí mismos, con dureza, y es necesaria una combinación de factores y de mucho apoyo para lograr que un hombre se mire a sí mismo a fondo. Es importante en este proceso conocer qué ha llevado al hombre a romper sus propias reglas y golpear a una mujer. Es importante saber qué está pasando con ese hombre en el momento preliminar.
  • El común denominador de estos hombres es su impulsividad y el no pensar antes de actuar. No tienen tiempo de considerar otras alternativas. No corroboran su información, ni si han comprendido correctamente lo que han oído, o si sus actos son acaso el efecto de su imaginación, lejos de la realidad de la situación. Cuando estos hombres asumen que conocen las intenciones de los demás se corre el riesgo de malentendidos, de sentir que no son suficientemente buenos. Muchos hombres son exageradamente complacientes.
  • Los hombres violentos entran en un ciclo de violencia. Es un proceso que conocen bien, que pueden controlar con relativa calma, con cierto equilibrio, hasta que esto se rompe y pierden la fe en sí mismos y su impotencia se vuelve destructiva. Otro componente del proceso es el temor a que la catástrofe surja cada vez más pronto porque ellos comienzan a reconocer la secuencia de los eventos. Saben cómo terminará y no ven alternativas. El temor y el sentimiento de impotencia va creciendo y los episodios de violencia son cada vez más seguidos. Cuando el hombre no ve salidas, la situación se vuelve cada vez más amenazante. La desesperación y la impotencia crecen y las maniobras para salvar la situación devienen cada vez más fuera de control.
  • Cuando la violencia aparece en una relación, no significa que ésta no tenga posibilidades de sobrevivir. No todas las relaciones pueden sobrevivir y, de todas maneras, ese no es el objetivo de nuestro trabajo. Deshacernos de la violencia es nuestro objetivo principal.
Implementación
  • Todos los hombres pueden contactar con el centro sea cual sea la naturaleza de su problema. El único criterio es que estos hombres realicen el contacto por sí mismos. No se guarda diario de consultas y la única posibilidad de permanecer es en el anonimato. Manscentrum no está preparado para visitantes espontáneos y todas las citas deben realizarse por teléfono.
  • Hombres con problemas de adicción, enfermedad, homosexualidad o cualquier malestar psicológico pueden encontrar el lugar apropiado para tratar sus problemas, pero no son el grupo objetivo de Manscentrum.
  • Desde 1988 hasta 1997, el centro han contactado con 5.950 hombres. Las edades oscilan entre los 16 y los 76 años, pero el 70% se encuentra entre los 30 y 50 años.
  • Los problemas o dificultades varían considerablemente. El grupo más extenso, cerca del 40% incluye hombres con problemas maritales, de cohabitación o relacionados con la separación. Otras áreas problemáticas son: la masculinidad, los problemas sexuales, los relacionados con sus hijos/ as, problemas de agresividad, soledad, incesto, dificultades para encontrar y relacionarse con mujeres. Casi todas las crisis incluyen varios de estos problemas.
  • De esos 5.950 hombres, 3.475 fueron citados para varias conversaciones. Los asesores se encontraron con ellos de una a 15 veces y, en algunos casos, más de 15 veces.
Uno de los principios fundamentales del modelo Manscentrum es que un hombre que logra no ser violento durante 10 semanas, ha iniciado un largo camino hacia determinar por sí mismo si la violencia aparecerá en su vida futura. Manscentrum concierta una cita con el hombre, en un grupo, una vez por semana, durante diez semanas. Un episodio de violencia o una interrupción significa que vuelve al comienzo del tratamiento. Mientras tanto, el hombre completa un cuestionario que va permitiendo a los profesionales del centro hacerse una idea sobre de qué grado de violencia y de qué tipo se está hablando. Cuando la violencia se hace visible, es más difícil salir. Pocos hombres completan la terapia en 10 semanas. La mayoría de ellos necesitan más tiempo. Cuando el hombre completa el tratamiento de grupo, sigue una evaluación individualizada.

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