Mapa de riesgo de violencia contra las mujeres. Una herramienta de prevención de la violencia machista en El Salvador

  • Países donde se desarrolla: El Salvador
  • Ámbitos: de ONGs, latino, de otras zonas geográficas
  • Año de inicio: 2017
  • Promovido por:

    Fundación Mujeres y Las Mélidas

  • Organizaciones asociadas:

    Fundación Mujeres y Las Mélidas

En el marco del proyecto "Contribuyendo al empoderamiento de las mujeres en los derechos sexuales y reproductivos y de una vida libre de violencia en el Occidente de El Salvador", estos mapas se elaboran desde Fundación Mujeres en colaboración con la Asociación Movimiento de Mujeres Mélida Anaya Montes (Las Mélidas), en cada uno de los municipios se adaptan las técnicas a la realidad. Estos mapas se construyen a través de un proceso participativo con las mujeres que identifican las situaciones de riesgo, peligro y  hechos de violencia a los que se enfrentan en su comunidad.

Objetivo 

Crear una herramienta para mejorar el sistema de prevención de la violencia contra las mujeres en las comunidades participantes, mediante la identificación de riesgos y peligros, proponiendo acciones específicas que eliminen o minimicen la violencia contra las mujeres.

  • Visibilizar riesgos  a los que se enfrentan las mujeres, ante las instancias involucradas en su prevención y/o erradicación.
  • Identificar y asignar prioridades en la entrega de los servicios públicos en materia de prevención de la violencia contra las mujeres.
  • Reunir a las y los agentes clave para apoyar la creación del sistema de prevención de la Violencia Contra las Mujeres en las comunidades de estudio.
  • Determinar las responsabilidades de las instituciones involucradas para implementar el instrumento.
  • Disponer de un diagnóstico de la realidad, para el diseño de planes de trabajo y prevención de los Comités de Prevención de la Violencia y de la comunidad , y así hacer frente a los riesgos y peligros que corren las mujeres.
  • Establecer esta herramienta como base para la planificación de la gestión de la seguridad de la comunidad siendo actualizada periódicamente.
  • Facilitar que haya mujeres participantes en el proceso de elaboración de los mapas que se conviertan en multiplicadoras de la metodología para la realización de las actualizaciones de los mapas en sus comunidades.
  • Contar con herramienta de referencia que contribuya por sí misma al control social.

¿En qué consiste esta Buena Práctica?

Se utilizó una metodología participativa con perspectiva de género, esto quiere decir que el conocimiento fue construido desde la reflexión de las mujeres sobre su propia realidad, su sentir, sus experiencias su contexto, focalizando el análisis en sus vidas como eje central. Así partiendo desde lo individual, se va llegando a la colectividad. De esta manera se garantiza visibilizar la realidad de la mitad de la población, las mujeres. Se analizaron los problemas de la realidad cotidiana, destacando la violencia a la que se ven sometidas por el hecho de ser mujer.

Este proyecto contó con varias fases de implementación:

  • Involucrar a la comunidad. Sensibilizar a la población sobre la temática a tratar y conseguir su participación.
  • Reflexión sobre los principales conceptos a identificar en los mapas. Las dos nociones sobre las que reflexionamos fueron: sobre el peligro y el riesgo. Para ello, se llevaron a cabo grupos de trabajo reducidos con las comunidades, en los que se analizaron en detalle ambos términos. Como resultado, se llegó al consenso para designar las siguientes categorías: el peligro como un suceso con alta probabilidad de ocurrencia, inminente y determinante; mientras que un riesgo tiene una probabilidad menor de que suceda.
  • Auto diagnóstico de peligros, riesgos y puntos seguros para las mujeres dentro de la comunidad y automapeo. En pequeños grupos, conformados por las propias mujeres que se enfrentan a esas situaciones y que habitan en una misma comunidad, bajo su percepción, elaboraron cada mapa (automapeo). La información obtenida en el auto diagnóstico fue complementada con los datos sobre violencia contra las mujeres disponibles en la Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC) para cada municipio.
  • Análisis de la información recabada. Interpretación de los datos y tuvo lugar una reunión general con el equipo técnico en la que se discutieron, analizaron y priorizaron los resultados obtenidos.
  • Socialización de los mapas de riesgo de Violencia Contra las Mujeres. Esta herramienta será presentada y difundida entre las principales instituciones públicas o privadas y organizaciones a nivel municipal implicadas en la prevención de la Violencia Contra las Mujeres, con la finalidad de generar compromisos concretos, articulados y sostenibles.
  • Seguimiento y actualización de los instrumentos. Después de los compromisos asumidos en la etapa previa por cada uno de los distintos actores, es importante que tanto las mujeres como las propias instituciones vayan evaluando el avance en el cumplimiento de los mismos, así como realicen aquellas actualizaciones en los mapas, adaptándolos a las nuevas realidades y contextos de las comunidades.

Elementos para la consideración como buena práctica

En países con altos índices de violencia como El Salvador en los que se destinan muchos recursos económicos a mejorar los sistemas de seguridad y prevención de la violencia, tanto desde el estado como desde los apoyos internacionales es imprescindible que se lleven a cabo diagnósticos sobre la violencia de género que involucra a más de la mitad de la población del país. Se considera que aún falta visibilizar a las mujeres en muchos espacios como es el público y sobretodo falta su participación activa en la construcción de estos sistemas de prevención de violencia. Esta herramienta no solo realiza de manera gráfica un diagnóstico, sino que empodera a las mujeres y les brinda herramientas para defender sus derechos antes instituciones públicas y que su voz sea tenida en cuenta.

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